Cuentos de Hadas

 
Afortunada
Alicia en el país de las maravillas
Barba Azul
Blancanieves
Caperucita Roja
Colás el Chico y Colás el Grande
Conla y el hada
El abecedario
El Ave Fénix
El destripaterrones
El cofre volador
El duende de la tienda
El elfo del rosal
El flautista de Hamelín
El gato con botas
El gigante egoísta
El hijo de la luna
El mago de Oz
El nido de cisnes
El patito feo
El príncipe feliz
El ruiseñor
El ruiseñor y la rosa
El soldadito de plomo
El tesoro dorado
El sastrecillo valiente
El yesquero
Gulliver en Liliput
Hansel y Gretel
Jack y las Judías Mágicas
Jorinde y Joringel
Juan con suerte
Juan sin miedo
La bella durmiente
La bella y la bestia
La cenicienta
La gallina de los huevos de oro
La hilandera
La pareja de enamorados
La pequeña cerillera
La princesa del guisante
La princesa y la rana
La reina de las nieves
La rosa más bella del mundo
La sirenita
Las hadas
Las estrellas del cielo
Las flores de la pequeña Ida
Las siete cabritillas y el lobo
Los tres cerditos
Las tres hilanderas
Los Seis Cisnes
Los vestidos del emperador
Los zapatos rojos
Peter Pan
Piel de asno
Pinocho
Pulgarcito
Pulgarcita
Rapunzel
Ricitos de oro y los tres ositos
Riquete el copete
 

Cuentos de Maria Elena Walsh

Angelito el ángel guardián
Don fresquete
El País de la geometría
Historia de una Princesa, su papa y el Principe Kinoto Fukasuka
La Ñ también es gente
La sirena y el capitan
La Plapla
 

Cuentos Hablados

Don Fresquete
La Gallina Mareclina
Pinochio
 
 

Cuentos de Navidad

El último sueño del viejo roble
 

Enlaces

 
 

Libro de Visitas

 

 

Agradecemos este hermoso reloj-calendario a Todo Fantasía

Un cuento de hadas es una historia con personajes folclóricos tales como hadas, duendes,  elfos, trols, gigantes y otros. El cuento de hadas es un subgénero dentro del cuento. Estas historias involucran con frecuencia a príncipes y princesas, y las versiones modernas suelen tener un final feliz y una moraleja.

En las culturas donde los demonios y brujas se perciben como seres reales, los cuentos de hadas pueden fundirse en la narrativa legendaria, donde el narrador y los oyentes consideran que el contexto tiene un trasfondo histórico. Sin embargo, y a diferencia de las leyendas y épicas, los cuentos de hadas no suelen contener más que referencias superficiales a la religión y a lugares, personas y sucesos reales. Aunque estas alusiones son con frecuencia críticas al comprender los orígenes de estas evocadoras historias.
 

En el lenguaje contemporáneo así como fuera del contexto literario, el término es también utilizado para describir algo que está vinculado con princesas o cosas relacionadas con éstas, como las expresiones «un final de cuento de hadas» (un final feliz) o «un romance de cuento de hadas», aunque no todos los cuentos de hadas terminan con un final próspero. De igual manera, en el aspecto coloquial un «cuento de hadas» puede ser asociado con cualquier historia rocambolesca y extraordinaria.

Por lo general, este tipo de relatos suele atraer a los niños pequeños, al compenetrar éstos de forma rápida y sencilla con los personajes arquetípicos de cada historia. La fantasía siempre ha estado en la mente de los hombres en todos los momentos de la historia, últimamente con la era espacial, las computadoras y los adelantos científicos la fantasía se esta perdiendo, solo quedan los cuentos de niños, los que repetimos a nuestros hijos, pero dejamos de creer en esos seres fantásticos, las hadas, los duendes y todos los seres elementales. En otros tiempos, por ejemplo en el Medioevo, esos seres se creían reales, tanto que fueron plasmados por algunos autores en hermosos cuentos que perduran hasta nuestros días.
Si dejamos perder la ilusión, la nada se puede apoderar de nosotros, si no encendemos la chispa en nuestros corazones y realmente creemos que cada vez que alguien dice que no cree en ellas, muere un hada. Pero en el fondo los seres humanos somos como niños en busca de un mundo que se considera irreal pero sabemos que existe sino no se llenarían las salas para ver películas como Harry Potter o El Señor de los anillos, así que espero des rienda suelta al niño que tienes adentro y disfrutes de estas paginas.

No dejemos que en un lugar de la tierra por nuestra incredulidad muera este mundo feérico...creo fervientemente en las hadas y los duendes, se que mas allá de nuestros ojos y nuestro tacto, existen dimensiones que algún día el hombre podrá conocer y cuantificar científicamente, y hay inmensidad de seres que nos acompañan y nos ayudan, cada cual en su misión.

Historia de los Cuentos de Hadas

  por Estrella Cardona Gamio
                                                                                                    
http://www.ccgediciones.com
 

 La edad dorada de los cuentos de hadas, su reconocimiento, auge y esplendor, está a caballo entre dos siglos, concretamente el XVII y el XVIII, aunque las fechas exactas oscilen ligeramente, ya que si el núcleo lo hallamos de 1690 a 1702, no debemos olvidar que fue en 1789 cuando, con la Revolución Francesa, los cuentos de hadas fueron postergados momentáneamente por un brutal acontecimiento histórico en el cual no tenían cabida -por otra parte, su comienzo es antiquísimo, siendo el entronque, mitológico muchas veces-, y la labor que se llevó a cabo, 100 años antes de la revolución, de la mano de Charles Perrault y otros escritores, no fue sino poner orden en donde no lo había.

Promovida por un rey, Luis XIV, que amaba la cultura, pero que también deseaba gobernar a sus súbditos empleando la vieja fórmula romana del panem et circensem, pues corrían tiempos de guerras continuadas lo que originaba crisis económica y excesivos impuestos, se recopilaron por mandato suyo en los peores años, 1693-1694-1709, leyendas, consejas y cuentos, fueran europeos o de países exóticos, a los que se "actualizó” a la moda de la época, y así el cuento, de origen egipcio, La Cenicienta, archivó dioses convirtiendo al faraón en un príncipe encantador y sólo consérvase la sandalia, transformada a su vez en zapatito de cristal, eso, y la humildad de la protagonista cuya resignación era merecedora de premio.
 

Los mal llamados autores de los cuentos, fueron en un principio, Charles Perrault, un eficiente funcionario de la corte al que le daba por escribir, y la aventurera y novelesca baronesa D’Aulnoy, a los que siguieron muchos más, famosos en su tiempo y hoy apenas recordados por el gran público, como, por ejemplo Marie-Jeanne Lhéritier de Villandon, sobrina de Perrault nacida en 1664 y fallecida en 1734, aunque los cuentos persistan. Sin embargo, no debemos olvidar que ellos, bajo cuyo nombre de autor han llegado hasta nuestros días, no eran más que meros transcriptores de versiones, ya que éstas son múltiples –los hermanos Grimm sin ir más lejos, también nos hablan de Caperucita, de Piel de Asno, de Las Hadas, de La Cenicienta y de La Bella Durmiente-, la única diferencia es que las versiones, por eso se llaman así, alteran siempre, de una manera o de otra, la historia. Y si en Perrault el lobo se come a Caperucita y a su abuela, en los Grimm las rescata el cazador. Otro cuento, que de hadas no tiene nada, es el de Barba Azul, inspirado, según dicen, en las atrocidades que cometió el noble Gilles de Rais en la impunidad de su castillo.

 

Pero no nos desviemos de la cuestión ya que estamos hablando de los cuentos de hadas y su época de mayor esplendor, aunque lo sórdido y lo espeluznante también tuviera cabida en ellos más de una vez, Piel de Asno, o el incesto, La Bella Durmiente, y el canibalismo, por citar cuentos en los que aparecen las hadas.
Lo curioso del caso, es que todos estos cuentos, por real decreto del Rey Sol, tenían que ser morales, es decir, contener un epílogo moralizante, como cuadraba en tal tipo de lecturas; en ellos el mal era castigado sin piedad, por más que antes no se eximiera a los protagonistas de pasar un auténtico vía crucis de vejaciones y sufrimientos, que el final feliz compensaba con creces. Ahora, mucho más singular, paradójico, diríamos mejor, es que gran parte de sus autores no predicaban con el ejemplo de una vida ejemplar que digamos, ya que menos Perrault, discreto, gris e irónico, la baronesa D’Aulnoy llevó una vida muy poco edificante y Madame Leprince de Beaumont, autora de La Bella y la Bestia –que, por otra parte se nutre de la leyenda medieval de Troylo y Zellandina, cuya fuente primigenia es la historia de los amores de Eros y Psiquis--, siendo ella una mujer virtuosa, cometió el imperdonable fallo de un segundo matrimonio con un individuo que era un francés traidor, espía al servicio de la corona británica.  

Un detalle, no obstante, les une a todos: la máxima dicha se consigue casándose con un príncipe, siempre hermoso y magnánimo, y las heroínas reciben el lavado de cerebro de unas disposiciones que se les inculcan, y a través de ellas al público femenino, de que no hay nada mejor que ser esposas y madres, eligiendo siempre un marido que a la belleza oponga la bondad y a la brillantez superficial el ingenio y la inteligencia. La Bella y la Bestia es un claro exponente de ello.
De esta manera, si el mal era castigado por la Justicia Divina, no importaba el padecer miserias y humillaciones, porque, un día, un día hipotético y lejano, quienes habían sufrido gozarían de venturas sin fin, mas las penalidades tenían que ser de lo más desagradable, y en verdad que no se escatimaban, para que se justificara semejante precio.

Es ahí donde las hadas hacían acto de presencia, los buenos espíritus protectores, aunque a su vez inflexibles, que otorgaban dadivas y regalaban deseos. Las hadas eran los intermediarios perfectos y las buenas gentes del pueblo, un pueblo ignorante y analfabeto, se aferraba a ellas en la creencia de que todo podía resolverse con la ayuda de lo maravilloso en una salida bastante pagana al no recurrir a la Virgen y a los santos.
 

Dedico esta Web a todos los niños del mundo y los que conservamos la ilusión y la fantasía de la niñez en un rincón de nuestro corazón .

Pero por sobre todo la dedico a Thiago y Nahomi mis dos maravillosos nietos.

 

www.criscarbone.com.ar

Esta Web ha sido creada por Cris Carbone Graphics Designs el  24 de junio de 2011 en la Ciudad de Bs. As. Argentina.
Flash Gustavo di Ruggero
Este sitio ha sido creado con imágenes tomadas de la red. Todo ello ha sido colocado de buena fe y no se intenta violar la propiedad intelectual o copyright de ninguna persona u organización. En caso de que por alguna circunstancia ocurriera esto, avisar al
webmaster y se realizarán las acciones pertinentes.

contador de visitas
contador de visitas

Check PageRank